Un claro ejemplo es la reciente guía digital de los mamíferos silvestres del valle de Aburrá, que lista 100 especies para esta región específica. Esta diversidad es destacable tanto por hallarse en la proximidad de una amplia y creciente zona urbana (Medellín), así como por la inclusión de un elevado número de carnívoros (14 especies), que suelen incluirse entre las primera especies que “escapan” del avance urbanístico en zonas tropicales, pero que en este caso persisten en la periferia de la ciudad. 

Nútria de río/Lontra longicaudis (Carnivora)

Diversidad y conocimiento 

de los mamíferos en Colombia

Texto: Sergio Solari Torres Ph.D

Fotografías:

Alejandro Campuzano Zuluaga

Santiago Chiquito Garcia

Diseño infográfico:

Diego Arboleda

Las listas de especies constituyen herramientas imprescindibles para tomar decisiones sobre la presencia, distribución y conservación de la diversidad en un determinado país o región.

Las listas de especies constituyen herramientas imprescindibles para tomar decisiones sobre la presencia, distribución y conservación de la diversidad en un determinado país o región. Sin embargo, estas listas actualizadas resultan de una combinación del estado del conocimiento a escala global (por desarrollo de técnicas para estudiar y entender los límites entre especies, y sus relaciones), y su aplicación a la situación de las poblaciones en el país. Siendo un grupo diverso, conspicuo y carismático, la investigación sobre mamíferos y su diversidad refleja tanto el interés como la magnitud de los cambios en su diversidad.

Por ejemplo, la lista de mamíferos propuesta en el 2000 incluyó 471 especies para Colombia, aunque solo 430 tenían registros verificables.

Un problema evidente con esta lista fue que al incluir especies cuya presencia no estaba verificada, se corría el riesgo de proponer estrategias de protección sin base real. La solución a este conocimiento inadecuado pasa por analizar estudios actualizados en grupos específicos, para incorporar estas decisiones al material existente en colecciones de historia natural. Sin embargo, esto requiere acceso a esa información, capacidad de entenderla, y disponibilidad de colecciones biológicas. La modernización de estos procesos, su integración a programas de investigación, y la formalización de las colecciones resultantes de estos esfuerzos han sido posibles gracias a una positiva interacción entre los investigadores y los entes reguladores (Min. Ambiente). 

A través de esta estrategia, una nueva lista fue publicada en el 2013, para incorporar cambios recientes en la sistemática y taxonomía de las especies, y así estimar la riqueza de las especies en Colombia.

 

Esta lista registró 492 especies de mamíferos nativos para Colombia, incluyendo 49 familias de 14 órdenes, siendo los más diversos los murciélagos y los roedores.

Sin embargo, estas investigaciones no se han detenido y recientes estudios (2015-2016) indican que esta diversidad alcanza por lo menos 518 especies. Inclusive, es probable que cuando ciertas regiones, hasta ahora insuficientemente estudiadas (como la Amazonía, o los extremos norte y sur del Chocó), sean adecuadamente evaluadas este número siga aumentando. 

Esto, debido a dificultades como el incompleto muestreo geográfico, por diversas razones, o la escasez de investigaciones enfocadas en listados faunísticos, lo que resulta en severos impedimentos para medidas efectivas de conservación. Así, a nivel geográfico, los resultados sugieren que la riqueza de especies se reparte en regiones geográficas y ecológicas particulares como: (a) las tres cordilleras Andinas y los valles interandinos, (b) la llanura Amazónica, incluyendo los llanos de la Orinoquia, y (c) el Chocó, representado por los bosques húmedos de la vertiente Pacífica. También son importantes, los desiertos y bosques secos del Caribe, y las serranías aisladas en el oriente colombiano. Sin embargo, ninguna de estas regiones puede considerarse completamente estudiada o que su fauna está suficientemente conocida; incluso zonas con muestreos sostenidos e intensivos pueden mostrar sorpresas en su listado de especies.  

Distribución y Endemismo. — Sin embargo, la información acerca de patrones de distribución no puede considerarse definitiva por varias razones; entre las principales están: (a) el enfoque geográfico de la mayoría de recolectas (en las proximidades de grandes ciudades, o cerca de carreteras y ríos); (b) la situación de seguridad pública en ciertas zonas del territorio; y (c) la ausencia de planes generales para inventarios de biodiversidad. De manera similar, los estimados de endemismos (especies que solo se conocen en Colombia, no en otros países) alcanzan al menos 56 especies. Estas incluyen tres marsupiales, cinco musarañas, siete murciélagos, nueve primates (y otras dos subespecies), y 31 roedores. Más del 60% de estas especies endémicas se encuentran en la región Andina, mientras un menor número se presenta en la vertiente Pacífica del Chocó, la Amazonia y el Caribe. Conservación. — A fin de establecer políticas adecuadas de protección a la fauna, es necesario crear listas de especies amenazadas siguiendo criterios biológicos y consideraciones particulares del territorio colombiano. El primer paso es, por tanto, establecer con claridad cuántas especies ocurren en el país, y dónde se encuentran.  

Estos esfuerzos se han canalizado por entidades como Conservación Internacional Colombia, el Instituto Alexander von Humboldt y el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia; más recientemente, las listas de especies silvestres amenazadas son actualizadas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Resolución 0192 del 2014), siguiendo criterios de las instituciones nacionales como de las listas rojas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). De acuerdo a la más reciente versión de esta lista roja, el número de especies amenazadas para el país es de 52, incluyendo Críticamente Amenazadas (CR), En Peligro (EN) y Vulnerables (VU). 

Sin embargo, estas listas de especies amenazadas son relativamente conservadoras en cuanto a las especies a incluir; es decir, el enfoque suele priorizar especies carismáticas o de gran tamaño como primates o carnívoros y solo raramente registra a especies de menor tamaño. Lamentablemente, aunque estos pequeños mamíferos no son directamente amenazados (es decir, no son cazados o aprovechados como recurso) suelen ser de los primeros en ser afectados por cambios en el uso de suelos, deforestación, introducción de especies exóticas, o incluso a alteraciones pequeña escala (incendios, inundaciones). En muchos casos, estos efectos son más severos en el caso de las especies endémicas, cuyo mayor porcentaje incluye mamíferos como murciélagos, roedores y marsupiales, que no se consideran como prioridad en estas listas. 

Murciélago de líneas blancas/Saccopteryx bilineata (Chiroptera)

Yubarta ó ballena jorobada/Megaptera novaengliae (Cetacea)

Chuchita colicorta/Monodelphis brevicauda (Didelphidae)

Yaguarundi/ Puma yagouaroundi (Felidae)

Oso peresozo/Choloepus hoffmanni (Megalonychidae)

Maicero. CapuchinoSapajus apella (Cebidae)

Categorías de riesgo de la IUCN

Sergio Solari Torres Ph.D

PhD de la Universidad Texas Tech, EE.UU. Es un investigador peruano que actualmente se desempeña como Profesor del Instituto de Biología de la Universidad de Antioquia y también como Director del Grupo Mastozoología y de la Colección Teriológica de la misma universidad. Su mayor interés es la sistemática y taxonomía de mamíferos Neotropicales; enfocada principalmente en murciélagos y marsupiales, pero también en ecología de felinos y primates. Ha realizado publicaciones académicas en estos y otros temas, además de dirigir tesis de grados con estudiantes de la U. de Antioquia y otras en el país.

 

sergiotys@gmail.com